El caso de Stephen Glass

Publicado: marzo 24, 2013 en M.Ángel Alberola
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“El precio de la verdad” (título original: Shattered Glass”) es una película en la que se narra en primera persona uno de los hechos más bochornosos que han ocurrido en el mundo del periodismo durante el siglo XX. La película fue dirigida por Billy Ray en el año 2003 y  protagonizada por el joven actor Hayden Christensen. que fue nominado al mejor actor de reparto en los Globos de Oro 2004.

Stephen Glass, un joven reportero de una de las revistas políticas de los Estados Unidos de América, The New Republic, con el afán de no sentirse rechazado más que por las ansias de éxito,  comete la terrible equivocación de falsear las fuentes potenciales en 27 de los 41 artículos (según el film) que publicó en la revista como redactor adjunto. A pesar de que el director de la revista Michael Kelly instauró una aparente, férrea “revisión de datos”, Glass conocedor de las debilidades del sistema de Kelly y con una oratoria perfecta y convincente consigue presentar todos sus datos y fuentes como verídicas y fiables convirtiéndose en poco tiempo en un periodista de éxito. Lo que Glass no calculó fue que temas cubrían sus otros colegas de profesión. Tanto es así que editó un reportaje llamado «Hack Heayen», el artículo trataba sobre el mundo de los Hackers, tema que se publicaban sobre todo en revistas especializadas, como la revista Forbes. Ante la sorpresa del artículo de Glass, el reportero Adam L. Penenberg de la revista digital Forbes comienza a investigar sobre las fuentes del artículo y comprobando su falsedad publicó el artículo “Lies, damn lies and fiction”  en lo que destapó todo el escándalo de los artículos publicados en The New Republic por el joven redactor.

a) Analizar el trabajo que realizó la revista Forbes requiere presentar porque motivo esta revista desvela el engaño. En primer lugar entra en juego la competitividad entre las revistas, el motivo económico es el más común de los conflictos entre ya sean entidades, personas o países. Si hubiese sido por el control de los propios periodistas entre ellos para defender los valores del periodismo hace como veinte artículos que se hubieran dado cuenta. El director de Forbes reclama la atención de uno de sus reporteros sobre el magnífico artículo que publica The New Republic  sobre un acontecimiento que compete a la especialidad de la revista para la que trabajan y le pide explicaciones de cómo es qué no sabe nada.

El siguiente paso es el comienzo de la investigación por parte de Penenberg. Leer atentamente el artículo y marcar todas las fuentes que aparecen en él. Aquí es donde se descubre la veracidad de los acontecimientos relatados por Glass. El redactor debe de dar nombres, fechas, instituciones además de cualquier dato que ubique lo acontecido de manera que le dé fiabilidad al texto. El reportero de Forbes explica detalladamente en su posterior artículo todos los pasos dados en la investigación, con ello consigue la susodicha fiabilidad. La investigación realizada por hasta cuatro reporteros de Forbes contrasta con la imagen que algunos medios tradicionales tienen de los medios digitales en cuanto a la credibilidad de sus informaciones.

Una vez que por sus propios medios no pueden confirmar ninguno de los datos aparecidos en «Hack Heayen», se ponen en contacto con el director de la revista The New Republic”, Chuck Lane. Le piden los datos de las fuentes ya que a ellos les he imposible ponerse en contacto con estas y es aquí donde se comprueba que el sistema de control instaurado en la revista dirigida por Lane no ha hecho su trabajo, lo que implica directamente a toda la redacción en las malas prácticas periodísticas de su compañero por no cumplir su función de control que deben ejercer en la empresa.

b) El control del trabajo periodístico pertenece al oficio del periodismo. Es evidente que sin la intervención de un profesional de la información hubiese sido difícil poner en marcha esta investigación. El periodista conoce las técnicas para realizar el trabajo y puede cuestionarlas con sólo un click del ratón o una simple llamada de teléfono.

La presión es uno de los mayores motivos que tiene una persona para incumplir las normas establecidas en cualquier ámbito de la vida. Stephen Glass o el personaje que describe la película no aparenta ser una persona calculadora y fría, es un chico frágil que para cubrir las expectativas que tiene la empresa sobre él recurre a la ficción.

Un documento visual o audiovisual es una pieza fundamental para dar autenticidad a una fuente. Así lo comenta al final de la película la secretaria de Glass al director de la revista, Lane. Además, en el comienzo de la película también hay una discusión sobre ese tema.

“No es el medio, es el periodista”. Esta es la última frase del artículo de Adam L. Penenberg publicado en la revista Forbes el 10 de mayo de 1998. Con esta cita el periodista pretende contestar a las críticas que recibe el periodismo digital por parte de la prensa impresa que la acusa de mala calidad en sus contenidos.

La noticia se puede tratar con literatura para hacer más atractiva su lectura pero nunca un periodista puede inventar datos o fuentes para conseguir ese efecto. El gran error de Glass fue traspasar esa línea en la que el escritor cuando desarrolla su trabajo puede sentirse atraído por la idea de magnificar su texto hasta su invención sin pensar en las terribles consecuencias que le puedan ocasionar.

c) Debido a que los medios digitales de momento tienen una corta existencia, la prensa tradicional es la que se lleva la palma en todos los escándalos relacionado con las malas prácticas del periodismo. Habría que considerar si los grandes periódicos tradicionales, en sus ediciones digitales, se consideran también prensa de mala calidad o no. En el año 1999 un estudiante se burló de algunos medios británicos importantes a través de Wikipedia. The Guardian, The Independent y algunos medios de la India, incluso australianos cayeron en una broma. El estudiante irlandés introdujo un párrafo en la biografia del compositor francés Maurice Jarre y varios diarios del mundo lo incluyeron el día de su obituario. Poco después el estudiante llamado Shane Fitzgerald, advirtió a los periódicos del error que habían cometido, él quería hacer un experimento sobre la globalización y lo que se encontró fue con que una gran parte de periodistas utilizaban internet como fuente para sus artículos.

Es evidente que la importancia del soporte por el que se trasmite el mensaje no influye en la credibilidad  y la calidad de la noticia, además tampoco implica rigor y verificación. Como escribió Adam L. Penenberg en el artículo  que publicó en la revista Forbes, “no es el medio, es el periodista”.

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